Cuatrocientas personas se dan cita en Docosa
De Roberto | 15. Marzo 2009 | Categoría: Local | Sin comentarios »Celebración tradicional en torno al cerdo ibérico
La explanada de la fábrica de embutidos y jamones “Docosa” de Alba de Tormes acogió ayer la celebración de la V Matanza Tradicional del Cerdo Ibérico organizada por la fabrica albense, una cita obligatoria anualmente. Una mañana soleada acompañó a los aproximadamente cuatrocientos visitantes, muchos de ellos clientes habituales, procedentes de diferentes puntos de la geografía española. Madrileños, riojanos, vascos, albenses y vecinos de la comarca quisieron acompañar y disfrutar de una jornada gastronómica en torno al cerdo, agradeciendo de este modo la invitación recibida por sus vendedores habituales. Amigos y familiares también se apuntaron para participar en una fiesta que ya se ha convertido en algo tradicional en Alba de Tormes.
Acompañó la climatología, el sol hizo olvidar la niebla y las primeras horas de la mañana invernales tan ligadas a la matanza tradicional. Como ya es habitual, la normativa en materia de sacrificio público de animales impidió que el público pudiese seguir “in situ” la muerte del animal. A las once de la mañana y para empezar “como la tradición y Dios mandan”, perrunillas acompañadas de aguardiente acompañaban al chamuscado del animal que provocó los primeros corros de público entorno al animal. Santiago Domínguez realizó esta laboriosa y larga tarea a la perfección para posteriormente proceder al raspado del animal hasta conseguir una impecable imagen exterior.
A continuación, varios operarios comenzaron el despiece del animal cortando y separando las distintas partes comerciales. En poco tiempo, jamones, lomos, tocinos, paletas y costillas colgaban de perchas a las que los más pequeños miraban con curiosidad.Al finalizar este momento comenzaba la degustación de algunos de sus productos como el tocino y las chichas. Como ya es sabido, de este animal se aprovecha todo, incluso hasta sirve para impartir una lección sobre una tradición que los más pequeños quizás nunca lleguen a experimentar.
El Mariquelo, Ángel Rufino de Aro, amenizó la mañana a lomos de su yegua “Bailaora” con canciones tradicionales al son de la gaita y el tamboril. Acompañado de un grupo de charras hicieron más amena tanto la matanza como el tiempo de espera necesario para la degustación. Para culminar la fiesta los asistentes pudieron adquirir productos tradicionales del cerdo y muchos de ellos fueron agraciados durante la mañana con un lote de productos ibéricos que a buen seguro disfrutarán en sus casas recordando esta mañana.
En definitiva, otro día en Docosa, la única fábrica de embutidos y jamones de Alba de Tormes que cada año nos ayuda a recordar recuerda el rito de la matanza tradicional y su significado familiar y festivo, algo digno de agradecer.












