La autovía de Madrid estará lista antes de verano
Salamanca está desde ayer un ‘poquito’ más cerca de Ávila y Madrid. La secretaria de Estado de Infraestructuras del Ministerio de Fomento, Josefina Cruz, y el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, inauguraron ayer el tramo Salamanca-Encinas de Abajo, de 15,3 kilómetros de longitud, de la Autovía de Madrid (A-50). Cruz avanzó, además, que la carretera estará por completo en servicio “antes del verano”.
En la actualidad, permanecen en obras otros dos tramos: Encinas de Abajo-Villar de Gallimazo, de 11,3 kilómetros de extensión; y Villar de Gallimazo-Peñaranda de Bracamonte, de 12,7 kilómetros. “Estamos en la recta final”, insistió en Encinas de Abajo la secretaria de Estado de Infraestructuras, quien eludió fijar fechas exactas para la conclusión de las obras en cinco tramos pendientes de la Autovía de la Ruta de la Plata (A-66), que se abrirán al tráfico “progresivamente”.
El tramo Salamanca-Encinas de Abajo ha sido realidad gracias a una inversión superior a los 54,3 millones de euros, aunque su finalización estaba prevista en principio para junio del pasado año. La carretera arranca en el kilómetro 75 de la N-501, en la variante de Santa Marta de Tormes, y concluye quince kilómetros más adelante tras salvar los términos municipales de Santa Marta, Pelabravo, Machacón, Calvarrasa de Abajo y Encinas de Abajo. En los dos últimos casos, la carretera incluso dividía ambos núcleos urbanos. Cruz subrayó la “belleza, elegancia y complejidad” del viaducto levantado sobre el Tormes en el punto kilométrico 84,9 y la creación de tres enlaces: uno con la carretera que enlaza Encinas de Abajo con Villoruelo y Alba de Tormes; un segundo que comunica Machacón y Villagonzalo de Tormes, por un lado, y con el acceso al aeropuerto, por el otro; y en último lugar una tercera vía de conexión con Santa Marta, Pelabravo y Calvarrasa de Abajo. La secretaria de Estado de Infraestructuras instó a Salamanca a crear “sinergias turísticas” con Ávila gracias a la apertura de este primer tramo y a las posteriores programadas para esta misma primavera.
La visita de Cruz sirvió también para tranquilizar a los salmantinos sobre el mantenimiento de las actuales conexiones ferroviarias desde Salamanca. “En absoluto, van a desaparecer los servicios con Barcelona y Bilbao. Por el contrario, estamos estudiando cómo mejorar las conexiones con el norte de España”, recalcó la secretaria de Estado. Una modificación que el secretario general socialista, Fernando Pablos, matizó que se fija con el objetivo de reducir la duración del viaje, en la actualidad de seis horas hasta Bilbao y de casi once horas y media hasta la Ciudad Condal. “Por un lado, están los catastrofistas y, por el otro, los que trabajamos por Salamanca”, lamentó. En política ferroviaria, la secretaria de Estado reconoció que las prioridades “a corto y medio plazo” pasan por unas mejores conexiones con Madrid y el norte del país, desde Valladolid. La reapertura de la línea férrea de la Ruta de la Plata y la cesión a la Diputación de La Fuente de San Esteban-Barca d’Alva quedan en suspenso.


