La gestión profesional se convierte en el elemento clave para la continuidad de las explotaciones de ovino
El desacoplamiento de las ayudas europeas supondrá el cierre de más de un diez por ciento de negocios, según los expertos reunidos hoy en AGROMAQ
El sector del ovino pasó hoy revista dentro de las jornadas técnicas, coordinadas por Nanta, que se celebran en el marco de AGROMAQ 09 hasta mañana, 09 de septiembre. Como sucediera ayer con el porcino ibérico y como, muy probablemente, sucederá mañana con el análisis del vacuno, la realidad no es muy halagüeña. En el caso de los pequeños rumiantes la situación se agrava aún más con el inminente desacoplamiento de las ayudas europeas para el ganado ovino, que puede acarrear, según los expertos consultados, el cierre de más del diez por ciento de las explotaciones.
Con esta realidad como telón de fondo, los ponentes se centraron en las posibles soluciones, que, sin duda, pasan por una mayor profesionalización de las explotaciones. “El ganadero tiene que ser empresario y ver su explotación como un negocio, no como algo heredado con lo que poder vivir o malvivir. Para ello es necesario que controlen todos los parámetros de sus explotaciones y que vigilen especialmente los costes que asumen”, explicó hoy Roberto Calvo
Torrecilla, del departamento de Rumiantes para Castilla y León, de Nanta S.A. Una gestión eficaz pasa, en este sentido, no sólo por controlar criterios económicos generales, sino también profundizar en una gestión aplicada a la granja, donde la alimentación y la genética tienen mucho que decir. Así los expertos abogaron por el uso de las herramientas y tecnología de que dispone el mercado para controlar la eficiencia de los animales, en definitiva, su productividad. “Aquellos animales que no ‘traen dinero’ a la explotación tienen que salir de la granja”, explicó Calvo Torrecilla. Precisamente en el manejo reproductivo para optimizar la gestión técnico económica incidió el doctor en veterinaria y gerente técnico de pequeños rumiantes en Intervet, Sebastián Martín. Mientras tanto, José María Bello, de Nanta, dio a conocer los avances de gestión aplicada en pequeños rumiantes de leche y carne, incidiendo en un control de la alimentación.
Al término de las ponencias, durante la mesa redonda, se diseccionó la actualidad del sector ovino, para el que la crisis no es nueva, sino que viene desde el año 2000, con una fuerte inestabilidad de precios de la materia prima.


