Sentida despedida de la Santa, que vuelve a su clausura hasta octubre
El encierro nocturno y la posterior capea que llenó la plaza de toros cubierta junto con el tradicional toro de fuego con buscapiés pusieron el punto final a la programación del jueves. Sin embargo, la fiesta siguió por los bares y peñas de la villa hasta el encierro de la mañana.
Aunque la programación festiva finalizará el domingo, los albenses vivieron y se emocionaron con una nueva vuelta a clausura de la Santa que ha hecho muy cortos los tres días que ha permanecido en la iglesia de la Anunciación, en contacto directo con los fieles. Como es costumbre, más de un millar de personas se acercaron a la plaza de las Madres para despedir a la Santa. Será el próximo mes de octubre cuando volverán a encontrarse con la Teresa de Jesús universal, aquella que dejo en Alba su alma, su vida y corazón. Una Santa que no sólo pertenece a los albenses sino también al mundo entero.
En el recorrido reinó el respeto, la admiración y la devoción que los albenses profesan a su santa a la que acompañaron en un silencio solo roto por la música de la Banda de Música de Alba de Tormes. Fue al final del recorrido, coincidiendo con la entrada de la Santa en clausura cuando llegó uno de los momentos cumbres de la tarde.
El grupo Piszolla ofrece una degustación de 15.000 canapés
Un total de 15.000 canapés, elaborados por el Grupo Piszolla, demostraron que la trucha puede degustarse de formas muchas variadas que a la plancha o al plato conocido como “a la Navarra”. Pequeñas exquisiteces con trucha ahumada o como ingrediente de una especial tortilla de patata sirvieron para satisfaces los paladares de los albenses.
Los vecinos de la villa ducal acudieron en masa a la Plaza Mayor para participar en una demostración culinaria, que este año celebró su séptima edición con la novedosa incorporación de un concurso de cocina que giraba alrededor de la trucha y que repartió 180 euros en premios y un lote de regalos para todos los participantes.
El Grupo Piszolla se dedica a la cría y reproducción y comercialización de la trucha y cuenta con cinco sedes repartidas en toda España, de las que tres de ellas se encuentran en la comarca de Alba de Tormes. Además de la villa ducal, Sieteiglesias y Encinas de Arriba acogen instalaciones del grupo, que emplea a un total de 50 personas de la zona. Las restantes se encuentran en Illana (Guadalajara) y Cimballa (Zaragoza).





muy bonita
esa superpeña
Y que bonito el ladrillo de la basílica al fondo!!!
Por cierto, ya no hay pobres, no??
Un Saludo.